Impacto positivo en Nepal

Eric viajó a nepal………….. para combinar dos cosas que ama profundamente: explorar el mundo y ayudar a los demás. No era su primer voluntariado, pero sí una de las experiencias más transformadoras de su vida. Durante su estancia en un orfanato, descubrió la palabra “Upendo”, que en suajili significa amor. Esa es ahora la esencia de su misión:
seguir apoyando a los niños del orfanato a través de una campaña de recaudación de fondos que busca darles un futuro más seguro, digno y lleno de oportunidades.

Patricia en Kenia: una campaña que está cambiando la vida de un orfanato


La historia de Patricia como voluntaria en Kenia

“El voluntariado no se hace con las manos. Se hace con el corazón.”

Patricia lo tenía claro desde el principio: viajar sí, pero viajar con propósito.
Su experiencia previa como voluntaria, tanto en España como fuera, la había preparado para un nuevo destino que llevaba tiempo llamándola: Kenia.

Allí, en un orfanato humilde pero lleno de vida, encontró un espacio donde las horas pasaban entre risas, juegos, aprendizaje y abrazos sinceros. Su labor no consistía en grandes estructuras ni proyectos complejos: consistía en estar. En acompañar. En dar tiempo de calidad a los niños.

Patricia siempre recuerda el voluntariado con una palabra: Upendo = AMOR

Porque eso fue exactamente lo que sintió: un amor genuino, altruista, profundo, el tipo de amor que no pide nada a cambio.

“Creo que solo desde el amor profundo se puede ayudar de verdad”, dice.
“Y esta experiencia me la llevo para toda la vida.”

Su paso por el orfanato no fue solo un intercambio cultural. Fue una conexión humana, un puente entre mundos, una

impacto positivo orfanato kenia

El impacto que está generando gracias a su campaña de crowdfunding


Una ayuda que continúa más allá del viaje

Patricia lo tenía claro desde el principio: viajar sí, pero viajar con propósito.
Su experiencia previa como voluntaria, tanto en España como fuera, la había preparado para un nuevo destino que llevaba tiempo llamándola: Kenia.

Allí, en un orfanato humilde pero lleno de vida, encontró un espacio donde las horas pasaban entre risas, juegos, aprendizaje y abrazos sinceros. Su labor no consistía en grandes estructuras ni proyectos complejos: consistía en estar. En acompañar. En dar tiempo de calidad a los niños.

Patricia siempre recuerda el voluntariado con una palabra: Upendo = AMOR

Porque eso fue exactamente lo que sintió: un amor genuino, altruista, profundo, el tipo de amor que no pide nada a cambio.

“Creo que solo desde el amor profundo se puede ayudar de verdad”, dice.
“Y esta experiencia me la llevo para toda la vida.”

Su paso por el orfanato no fue solo un intercambio cultural. Fue una conexión humana, un puente entre mundos, una experiencia que la marcó y que hoy inspira a otros.


Mensaje de Patricia

No hay que pensarlo mucho. Hay que lanzarse. El voluntariado es amor: amor que das, amor que recibes, amor que te acompaña para siempre.

No vas a cambiar el mundo entero, pero sí puedes cambiar el mundo de un niño. Y créeme… eso es algo que recordarás toda tu vida.