Así lo titulo porque así es como viví mi voluntariado en Panamá. Estuve dentro de una burbuja donde solo respiraba felicidad y cariño, lo que lo hace un voluntariado magnífico.
Todo empezó desde la llegada donde volví a notar el apoyo de Adventure Volunteer. Sin dejarme solo y guiándonos en cualquier duda que surgiese. Un 10 para la organización en los días previos, la llegada al país y durante el voluntariado.
Luego empecé el voluntariado de refuerzo en una escuela de Chame. La relación con los niños fue genial y con los profesores y dirección también. Con los niños y niñas, las muestras de cariño y abrazos eran constantes. Si a esto, le sumas la satisfacción personal de poder ayudar a los demás, solo puedo decir que no tiene precio!



Con los chicos y chicas del pueblo organizábamos refuerzos escolares, cine, actividades deportivas, eventos…nos lo pasábamos en grande!
Y no solo la gente de Panamá fue fantástica, también los voluntarios que son como tu familia de allí. Compartes casa y viajes durante el fin de semana.
Conocimos Panamá con sus playas e islas que las ves en la películas y piensas que no son reales.
Pues sí, existen y están en Panamá 🙂



Un voluntariado magnífico y una gran experiencia.
Escucha el podcast «La historia de Albert» en el «Viaje del voluntario» que se publica todos los sábados por iVoox , Google podcast, Spotify o 5 estrellas en iTunes.
Albert – Proyecto de enseñanza
